martes, 26 de abril de 2011

Andrés - Capítulo 3 – Prácticas parte 1

Me dieron un cuarto al lado de la princesa, era muy grande, claro no más grande que el de la princesa, pero era muy amplio.

Me acosté en la cama y mire hacia el techo, empecé a analizar todas las cosas que habían pasado en el día, lo cual habían sido muchas!.
Yo la cura de la princesa?, yo?, el chico de pueblo sin familia?, el complemento de la princesa?, no podía creerlo, pensé que mi vida era miserable hasta que me volví caballero, ese era mi gran sueño desde pequeño, pero cuando murieron mis padres, mi tío me adopto y me puso a trabajar de carpintero junto con él, después de que el murió decidí cumplir mi sueño y me vine a vivir  a Valious para volverme caballero.

Había oído hablar de la princesa, que tenía unos poderes impresionantes y una hermosura inigualable pero se quedaron cortos, era la muchacha más bella que había visto en toda mi vida, con cabello marrón hasta la cintura, unos grandes y hermosos ojos color esmeralda, piel blanca, de facciones finas, con unos impresionantes labios color carmín. En pocas palabras la mujer más bella.




Ala mañana siguiente, llamaron a mi puerta para decirme que el rey quería verme. Me puse un poco nervioso, será que me despediría? No, no creo, bueno quien sabe, con lo que paso ayer, todo puede pasar.
Al principio no iba a aceptar cuidar a la princesa, ya que yo quería ir a las batallas y defender a Valious, que me dieran un gran título de caballero, y quedándome cuidando a la hija del rey no era la mejor forma de hacerlo, pero el rey hablo con migo y final mente me convenció, pero ahora pasa esto! Aún sigo confundido, no entiendo mucho lo que real mente está pasando.

“Pase” dijo el rey, y yo pase por las puertas de caoba.

-         Buenos días su majestad – hice una reverencia.

-         Buenos días Andrés, siéntate muchacho -  me señalo el asiento de enfrente y yo lo hice.

-         Escucha Andrés, quiero platicar contigo de mi hija, ella y yo hemos sufrido mucho desde la muerte de su madre, ella trata de hacerse la fuerte, pero la he visto innumerables veces llorar en su cuarto sola. – tenia melancolía en sus ojos – Como ya sabrás ella es la única que puede abrir el portal de los 7 reinos, esto lo habíamos mantenido en secreto por bien de mi hija, pero hace exactamente un año el secreto fue revelado, y ahora todos están en busca de Annia para obtener el diamante – el rey guardo silencio  – yo, me moriría si la perdiera, ella es lo único que tengo – salió una lagrima de sus ojos – por eso necesito que la protejas, he estado observándote, eres muy buen caballero, por eso te elegí para protegerla, sé que estas muy capacitado. Pero ahora con lo que acabas de saber quiero preguntarte si quieres quedarte aun, no tienes ningún compromiso y ten la seguridad de que dices que no seguirás siendo caballero.

-         Escuche yo…

-         No me digas ahora, piénsalo y luego me dices, está bien?, también necesito que hables con Amroo, el té podrá decir mejor que es lo que está pasando, más al rato te buscara el, mientras puedes ir a dar una vuelta por el palacio. – me sonrió amablemente

Yo asentí y salí de la gran habitación.

Camine por los grandes y largos pasillos del castillo hasta llegar al jardín central y me senté debajo de un gran roble...

Después de un rato, decidí ir a ver a Daniel, esperaba que tuviera mi espada lista.
Toque su puerta y Daniel abrió.

-         Andrés! Sabía que vendrías! Pásale! – me saludo.

-         Hola Daniel. – le devolví el saludo.

-         Como haz estado?, Como te va cuidando a la hija del rey?, es tan bonita como dicen?

-         Ni te imaginas!, la palabra “bonita” le queda corta, bueno saltando a otro tema, tienes lista mi espada? – le pregunte.

-         Más que lista, ya está reparada, parece como nueva. – Daniel se dirigió hacia el interior de su casa y trajo consigo mi espada.

-         Wow!, si quedo como nueva, muchas gracias, hermano, bueno ahora me tengo que ir, después nos vemos – me despedí.

-         Adiós hermano – se despidió.

De regreso al castillo, sin querer choque con alguien por andar de distraído. La persona cayó al suelo.

-         Esta usted bien? – le ayude a levantarse, traía una gran capa negra que cubría su cara.

-         Si, descuide, estoy bien -  dijo, yo conocía esa voz.

-         Princesa? – pregunte.

lunes, 25 de abril de 2011

Annia - Capitulo 2 - La cura Parte 3

Andrés me dejo en mi cama pero sin soltarme la mano, él se encontraba arrodillado al costado de mi cama. Amroo y Calio trataron de apartarlo pero yo los detuve, todavía no recuperaba todas mis fuerzas.

-         Princesa necesitamos el que se aparte para poder revisarla.

-         No! Todavía no – dije lentamente y  cerré los ojos.

Amroo se dirigió al otro lado de la cama y se arrodillo, me tomo de la mano y cerró los ojos y yo también lo hice. Yo ya me sentía mejor, Amroo me había trasmitido un poco de su energía.

Al abrir los ojos lo primero que vi fueron los sinceros ojos color avellana de mi nuevo guarda espaldas, el me sostuvo la mirada y me dedico una sonrisa tímida.

-         Esta usted bien? – me pregunto con el ceño un poco fruncido.

Yo asentí y le devolví la sonrisa también un poco tímida.

-         Pero que ha pasado? – exclamo mi padre todavía preocupado, moviendo los brazos en el aire – hija te encuentras bien? – se me acerco.

-          Es el – dijo Amroo viendo seriamente a Andrés - Fue un bajón de su energía muy fuerte provocado por el, esto nunca le había pasado, él fue el causante – Amroo voltio a ver a mi padre y me soltó la mano, él estaba muy serio.

Andrés tenía los ojos como platos, no entendía nada.

-         Nunca te había pasado esto con otra persona? – Amroo prosiguió.

Yo negué con la cabeza. Nunca se me había bajado la energía tan rápido y fuerte con ninguna otra persona.

-         El irradia una energía muy fuerte, una energía débil como la de la princesa fue succionada con facilidad, aparte de que la princesa no ha tomado las pócimas que le di para subir su energía – me miro severamente, y yo enrojecí – eres un joven muy valiente, de gran corazón, estas muy capacitado para cuidar de la princesa, pero a la vez eres una amenaza, podrías quitarle la vida en un abrir y cerrar de ojos, pero podrías dársela de la misma manera -  Amroo se paró y camino hacia el.

Mi guarda espaldas seguía con la misma cara de no saber qué está pasando.

-         Pero yo no hice nada para lastimarla. – exclamo Andrés.

-         Lo sé, porque tú eres  el complemento de la princesa, tú eres su cura. -  Amroo seguía con una cara seria.

-         Mi cura? De verdad? – No podía creerlo tantos años buscando la cura de esta “bendición” que hasta ya no creía que existiera y que estaba condenada a morir.

-         Si es el pero  del mismo modo que puede curarte también puede que mueras junto a él, si no pueden controlarse. -  La cara de mi padre estaba seria y pensativa.

-         Entonces que debemos hacer? – pregunto mi padre.

-         Lo mejor sería que se quedara junto a la princesa, si lo alejan ahora de ella sería contraproducente, sus almas después de tantos años al fin se juntaron, ya no pueden vivir uno sin el otro. – Andrés y yo intercambiamos miradas. – por ahora necesitan descansar los dos, ha sido un día agotador para ambos, los dos se sentirán débiles cuando se alejen, traten de evitarlo, mañana hablare con ustedes.

-         Andrés, te asignare una habitación alado de la de mi hija, creo que será lo mejor – Andrés asintió.


Creo que hoy defraude a los niños del orfanato, no voy a poder ir con ellos como están las cosas, esperare hasta mañana a ver qué pasa.


A mí ya no me dejaron pararme ni un solo momento de la cama, decían que tenía 
que descansar lo más posible, pero yo ya me sentía bien.

Después de un rato nos dejaron a Andrés y a mí solos, me pidió que le explicara qué es lo que había pasado.
-         Pues mira, yo soy la única persona que puede abrir el portal para encontrar el diamante de los 5 reinos, tengo muchos poderes pero también muchas debilidades, la más fuerte es que las personas me toquen por mucho tiempo, eso podría acabar con mi vida. Cuando me tocan mi energía se va con ellos, pero contigo es diferente, contigo mi energía y mis fuerzas se van más rápido. – el me escuchaba atento – Hemos tratado ve buscar una cura para mí en todas parte, pero sin resultado alguno, tenía que buscar a una persona que fuera mi complemento, pero de tanto buscar me arte haci que resigne a morir con el tiempo. – el me miraba un poco serio.

El silencio se sostuvo en mi habitación.

-         Me han preparado mucho para este encuentro sabes? – sonreí – no puedo creer que haya sido de esta manera tan sorpresiva.

-         Ósea que yo soy su cura? – pregunto

Asentí.

-         Pero ahora quiero saber si después de decirte esto todavía piensas quedarte? – mi cara se tornó seria. Por un lado me aterraba la idea de que se fuera, estuve tantos años buscando una cura y al fin la tenia al frente mio, pero era su decisión. 



-         Claro que si princesa – me dedico una sonrisa que me estremeció por completo.



sábado, 23 de abril de 2011

Annia - Capitulo 2 - La cura Parte 2

-         Está bien, padre – aunque no estaba muy de acuerdo. Preferí no discutir aunque eso intervendría en mis planes de salir a la ciudad con mi “guarda espaldas” atrás de mi todo el tiempo, pero me las arreglaría para salir como sea. - Baje la cabeza analizando un poco las cosas, nunca en mi vida había tenido guarda espaldas yo era una niña muy independiente que se sabía cuidar sola, pero en ese tiempo nadie sabía mi secreto más los que trabajaban en el castillo, pero a ellos mi padre les tenia entera confianza algunos han trabajado hay toda su vida. Pero alguien nuevo descubrió mi secreto hace un año fue el jardinero del patio central, fue una recomendación de una de las sirvientas. El tipo se dio cuenta de mis poderes y renuncio, pero ninguno de nosotros contábamos que se lo iba a decir a todo mundo…

-         Bueno hija, me da gusto que aceptes, le diré que pase para que lo conozcas.

En eso, sonó el eco de la puerta, “Pase” le dijo mi padre y acto seguido salió detrás de la puerta un alto joven como de unos 23 años, muy musculoso y demasiado atractivo, con el cabello negro caoba, piel blanca y unos ojos color avellana.  Fijo su mirada en mí y me dedico una sonrisa hipnotizaste. Wow! era realmente guapo.

-         Annia que estás pensando? – me dije para mis adentros – no debes de tener ese tipo de pensamientos eres una doncella, ya deja de mirarlo! Pero aun así no podía había algo muy fuerte que me atraía a el.

-         Buenos días rey Felipe – hizo una reverencia hacia mi padre.

-         Buenos días Andrés, mira ella es mi hija Annia, ala que  te asigne que protegierás. – yo seguía mirándolo como tonta. – Annia él es Andrés tu guarda espaldas.

-         Mucho gusto, princesa – agarro mi mano y la beso lentamente sin sacarme la mirada de encima.

Cuando agarro mi mano sentí una fuerte carga de energía que recorrió todo mi cuerpo, pude ver las imágenes felices, tristes, momentos significativos de su niñez, sentí su energía, su alma pura y limpia, de sentimientos buenos, pero con un pasado difícil, su padre había muerto y también su madre. Sufrió mucho.
Al parecer vivió con su tío, pero  tuvo una infancia infeliz, sin amor y atención.  Pude sentir el vacío que sentía por dentro. Tenía mucha energía, que digo?,  irradiaba energía y la mía se estaba yendo con la suya. Tenía que quitar mi mano rápido antes de que mi energía se agotara.

El me sostuvo la mirada por un tiempo  y me dedico una sonrisa sincera. Por alguna razón no podía moverme, no podía quitar mi mano ni desviar la mirada y lo peor es que mi energía se estaba yendo poco a poco.

Siempre pasaba eso cuando alguien me tocaba  pero con el mi energía y fuerzas se escapaban más rápido.

El al darse cuenta que algo me pasaba soltó mi  mano. Sentí como gran parte mi energía se había ido con él, se me dificultaba respirar y no podía moverme, me había desplomado en el sillón.

Lo que había pasado en menos de 10 segundos se me hizo eterno.

-         Princesa está bien? – me pregunto alarmado.

Yo no podía articular palabra alguna.

-         Hija te encuentras bien? -  se le formo una cara de preocupación a mi padre.

Yo todavía seguía sin decir nada y sin poder mover un solo musculo. La cara de mi padre se iba tornando alarmante.

Andrés volvió a tomar de nuevo mi mano. Sentí como la energía iba volviendo poco a poco hacia mí.

-         Andrés por favor ve por el mago y el doctor del castillo, diles que vengan, corre! – grito mi padre.

Andrés estaba a punto de soltarme y levantarse pero yo agarre su mano con las pocas fuerzas que tenía.

-         Espera – logre articular – no me sueltes – sentía como el aire iba volviendo poco a poco a  mí.

-         Pero… - dijo Andrés mi padre lo interrumpió.

-         As lo que te diga, yo iré a decirle a alguien para que los busque y no la sueltes – mi padre le dijo al guardia de la puerta que fuera a buscarlos.

Mi energía estaba volviendo a mí  y mi respiración se estaba tornando normal. Andrés todavía sostenía mi mano firmemente.

Amroo y Calio llegaron finalmente, le dijeron a Andrés que me llevara a mi cuarto.

Me cargo con sus fuertes brazos sin soltar mi mano. Cuando  me llevo a mi habitación abrazada con sus brazos fuertes acunándome me sentía segura, protegida. Sentía una paz en mi corazón increíble quería que nunca me soltara, irradiaba una energía impresionante, eso provoco que mi energía volviera más rápido.

Annia - Capítulo 2 – La cura Parte1

Me pare enfrente de las grandes puertas de caoba y  toque la puerta con el puño haciendo eco en las paredes.

-         Pase – escuche desde adentro, abrí la puerta y la cerré tras de mí.

-         Hola mi hija preciosa, me da gusto verte – mi padre se paró de su gran sillón de piel y me dio un gran abrazo.

-         Hola padre, que bueno que has vuelto – le respondí el abrazo y el me beso la frente.

-         Mi niña necesito hablar contigo – se volvió a sentar en su gran sillón y su cara se tornó seria.

-         Si, dime padre – me senté en el sillón de enfrente. El que era de mi madre.

-         Bueno hija, el reino de Valious no va muy bien, ha habido muchas batallas en nuestra contra desde que se descubrió tu secreto. El reino de Caliris se ha enterado y se está acercando demasiado y quieren guerra, quieren nuestras tierras y… - mi padre guardo silencio.

Yo no necesitaba que continuara porque yo ya sabía la respuesta. Toda mi vida había guardado mi más grande secreto hasta hace un año. Mi madre me decía que era una bendición pero tenía que mantenerla en secreto sino podrían usarme en contra de mi voluntad para encontrar el diamante de los 7 reinos. El diamante más codiciado en todo el mundo, quien lo tenga tendrá poder absoluto sobre la tierra, pero para eso se tenía que hacer sacrificar a la persona que tuviera el poder de abrir el portal que lleva hacia el diamante y yo era esa persona. Yo era la única que podía abrir el portal.

-         Y… me quieren a mí –  dije firme, mi padre cerró los ojos. Yo era la culpable de todas estas guerras contra mi reino, de toda la gente muerta en las peleas contra Valious por mí.

-         Pero no te tendrán – dijo mi padre, abriendo los ojos de golpe - le hice una promesa a tu madre antes  de morir, que nada te pasaría, que tú estarías bien,  que nadie te usaría para abrir el portal  y lo voy a cumplir, ese fue su último deseo. – mi padre hablaba con melancolía y nostalgia al hablar de mi madre. Ya hacían 11 años que ella había muerto y el la seguía extrañando demasiado, yo tenía 10 años cuando ella murió, aunque no me acuerdo de muchas cosas, la recuerdo con cariño y afecto, como la gran madre y reina de Valious que era.

Yo ahora era el único pilar de mi padre, no podía dejarlo solo. La muerte de mi madre me marco mucho, aunque me muestro fuerte ante ese tema, la verdad es que la extraño tanto como mi padre, pero tengo que ser fuerte por él, el me necesita. Pero ya no puedo dejar que tanta gente muera, yo tengo que hacer algo al respecto.

-         Padre tenemos que parar esta guerra, esto ya no puede seguir así -  me pare de mi asiento – mucha gente está muriendo por mi culpa, y yo… yo no puedo permitir eso, la única forma de que pare la guerra es entregándome a Caliris, así esto se terminaría de una vez por todas. Caliris es un reino muy poderoso y  su ejército es muy fuerte y muchas vidas se perderían. – lo dije con un tono un poco fuerte y de desesperación hacia esta situación.

-         Hija por favor, eres mi único tesoro me moriría si te perdiera.

-         Pero padre – me interrumpió

-         Por favor -  me miro a los ojos implorándome que no hiciera nada.

-         Está bien padre – cedi.

-         Gracias, bueno a lo que quería decirte es  que contrate a un guarda espaldas para cuidarte – mi padre lo dijo con su tono de firmeza que lo distinguía.

-         Un guarda espaldas? Pero yo se me cuidar sola.- respondí.

-         Si hija, sé que eres muy independiente, desde pequeña haz sido así  pero necesito seguridad para ti, como te dije no sé qué haría si te perdiera, así que voy a tomar todas las precauciones posibles, cuando me voy del castillo me voy muy preocupado por ti, aunque sé que hay mucha seguridad en el castillo yo necesito de alguien que solo este pendiente de ti  y te proteja.

-         Pero con migo siempre esta Aldara y mis  demás damas de compañía.

-         Pero eso no es suficiente y además ellas no pueden protegerte si te llegara a pasar algo en mi ausencia. Descuida Aldara no se ira de tu lado, pero necesitas más seguridad por eso va a estar contigo Andrés Redenchelo, el cuidara de ti y te protegerá, él es un gran caballero de nuestro reino, muy destacado por eso lo elegí, él sabe actuar en situaciones complicadas.

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Hola lectoras, espero que les haya gustado mi segundo capitulo, el próximo les va a encantar se los aseguro! talves suba mañana o mas al rato, por favor comenten, puntúen y siganme:))

Annia - Capítulo 1 - Granada

-Aldara descuida! No pasó nada, solo es un vestido.

Podía ver la vergüenza que había detrás de los ojos de Aldara, mi dama de compañía que más que eso yo la creía mi amiga.

-         Lo siento mucho señorita! Créame que no volverá a pasar!

-         De verdad no te preocupes solo es una mancha y aparte tengo millones de vestidos – observe la mancha colorada de mi jugo de granada que había en mi vestido blanco de seda.

El jugo de Granada para mí era de las mejores cosas de este mundo, era dulce y a la vez un poco ácido y tenía un olor asombroso y único, simplemente me encantaba.
No había nada que se comparara con un jugo de granada en la mañana.

-         Aurita le traigo otro vestido señorita.

-         No! Espera! Voy a salir hoy a la ciudad. Por favor prepara mi ropa.

-         Hoy? Pero hoy llego su padre en la mañana, está en el castillo y la puede descubrir si sale.

-         Correré el riesgo Aldara, yo le prometí a esos niños que yo iba a ir a verlos al orfanato y lo voy a cumplir, te prometo que tendré mucho cuidado, pero necesito que hoy más que nunca me cubras – ella me miraba atenta – mi padre no se puede enterar de esto.

-         Ok, señorita le aseguro que nadie notara su ausencia, pero tenga mucho cuidado, en la ciudad la pueden descubrir, puede haber Trols, Ganix, y muchas otras criaturas que no están a favor de nuestro reino y la quieren a usted.

-         Te juro que tendré mucho cuidado, me llevare la capa y así nadie sabrá quien soy, te lo aseguro.

-         Señorita, es que me da mucho pendiente que valla sola. – frunció un poco el ceño.

-         Descuida, no me pasara nada – le sonreí tratando que se calmara, pude ver que está nerviosa y preocupada por mí, no debería estarlo, se me cuidar yo sola. – Bueno, ayúdame a quitarme el vestido.

Aldara quito el corsé y me ayudo a quitarme el vestido.

En eso oí el ruido de unas botas que se dirigían hacia acá.

-Espera! Alguien viene! – Me puse mi bata blanca de seda – Aldara esconde el vestido. Rápido!

La puerta sonó.

-         Adelante. – dije sentándome en el sillón.

La puerta se abrió y a su paso Adrián, uno de los mayordomos del castillo.

-         Princesa Annia – hizo una reverencia – su padre necesita hablar con usted.

-         Por favor dígale que en un momento estoy con él.

Adrián volvió a hacer una reverencia y se marchó.

-         Creo que si voy a necesitar otro vestido Aldara.

-         Claro señorita, aurita se lo traigo.

Sinopsis

Annia princesa de Valious, con un gran secreto que ha sido revelado, ahora todos los reinos que codician el diamante de los 7 reinos irán tras ella.

 Muchas vidas se han perdido a causa de eso, ella tiene que encontrar su cura y lo hará con la llegada de su nuevo guarda espaldas Andrés, pero los dos no contaran que quedaran totalmente enamorados uno del otro.  

Annia no puede ser tocada por las manos por mucho tiempo, si lo hace su energía se esfuma y eso podría llegar a matarla. Juntos Andrés y Annia se encaminaran en una gran aventura en busca del diamante.


viernes, 22 de abril de 2011

Hola:))

Hola!, mucho gusto! mi nombre es Zaira, soy nueva en blogspot. Espero que les agrade mi novela "The perfect cure", es escrita por mi, y en un rato mas subo capitulo:))

Gracias.
XOXOcraszi<3