martes, 21 de junio de 2011

POR FAVOR!

Chicas por favor comenten o sigan me! se que hay mas lectoras por día, por favor no sean lectoras fantasmas, comenten! digan que les parece mi nove, lo que les gusta y lo que no, que les gustaría ver en ella o lo que les gustaría que quitara & sigan me, para yo también poder seguirlas y comentar en su Blog! 


Por Favor! SE LOS RUEGO! quiero saber si la sigo o no :(


Bueno de todas maneras muchas gracias por leer:)

lunes, 13 de junio de 2011

Annia - Capitulo 5

Me levante esa mañana mucho mejor, ya no me sentía cansada ni mareada, baje a desayunar con mi padre y después me fui a mi habitación para cambiarme de ropa ya que hoy iría a cabalgar con Andrés. De alguna forma rara me emocionaba pasar la mañana completa con Andrés, era raro en mí ya que yo no era así.

Me cambie a mi ropa de equitación, Salí de mi habitación y me encamine para montar a Belle un Appalosa, traída desde los bosques de Unefam, blanca con manchas negras, hermosa.

Cuando llegue, Andrés ya estaba hay, traía a Belle ya con su silla de montar y a un caballo blanco como la nieve muy hermoso.

-         Buenos Días princesa – me saludo cordialmente.

-         Buenos Días Andrés – le sonreí amablemente.

-         Lista para Cabalgar? – me devolvió la sonrisa y me entrego las riendas de Belle.

-         Por su puesto – dije con una sonrisa de oreja a oreja, me emocionaba estar a lado de el – Es tuyo? – le pregunte señalando el caballo parado al lado de el

-         Si – me dijo.

-         Es muy hermoso – dije observando detenidamente al caballo albino – como se llama? – dije acariciándolo.

-         Penélope, es yegua y veo que la tuya también, un autentico Apalosa, pura sangre – sonrió

-         Si, se llama Belle. Gracias por ensillarla.

-         No hay de que princesa.

-         Bueno, nos vamos? – me ayudo a subirme a mi caballo y el se subió al suyo, nos dirigimos hacia el bosque.

-         Cuéntame de ti – le dije.

-         Pues no hay mucho que saber, vivía en un pueblo cerca de Valious, mis padres murieron cuando yo tenía 8 años, me adopto mi tío,  no era exactamente el mejor tío del mundo, tenia mano dura,  pero con el tenia techo y comida, viví con el 7 años, murió salvándome de un Trol que me perseguía en el bosque, le debo la vida – el solo miraba hacia el frente, perdido en sus propios pensamientos, como si viera ala nada – me había quedado solo en el mundo, no tenia mas familia, logre venirme a Valious, viví mucho tiempo en las calles, después conocí a Daniel, un gran amigo, su familia me acogió como si fuera yo también su propio hijo, a los 17, logre entrar  al castillo como caballero, era de los más bajos, pero era mi sueño, llegar a ser un gran caballero, con los años fui ascendiendo de nivel  y ahora estoy aquí con la princesa, la mujer más bella que he visto en toda mi vida – había salido de su trance, ahora me miraba atentamente a los ojos y con una sonrisa en el rostro.

Sentí mis mejillas calentarse, me había sonrojado y mucho, voltee para otro lado para que no me viera.

El solo rio.

-         Ahora cuéntame de ti  - dijo aun con una sonrisa de oreja a oreja.

-         Supongo que ya te abran contado todo, con todo esto que ha pasado.

-         No importa -  ya estábamos dentro del bosque, llegamos a un lago pequeño, hay Belle se detuvo a tomar agua.

-         Bueno, prácticamente toda mi vida me la eh pasado en el castillo, mi madre también murió cuando yo solo tenía 10, mi padre quedo devastado por mucho tiempo, nos pego muy fuerte la muerte de mi madre pero aun mas a mi padre, tardo mucho en superarlo, sobre lo de mi secreto, a los 4 descubrí que los tenia, empezaba a mover las cosas con mi mente sin tocarlas. Amroo fue el que le dijo a mis padres que era la llave para entrar al portal para conseguir el diamante de los 7 reinos, lo mejor era mantener mis poderes en secreto – Belle termino de tomar agua – hace un año se descubrió, fue un jardinero del patio central, me vio levantar algunas cosas con los poderes que tengo y renuncio, pero se lo dijo a todo mundo, la mayoría de los reinos están buscándome para conseguir el diamante. Ahora tengo que tener aun más cuidado al salir de palacio, Aldara y ahora tu son los únicos que saben que salgo fuera del castillo.

-         Ósea que no es la primera vez que sale?

-         No – dije apenada. Con el a mi lado podría sonrojarme mil veces al día, antes de que llegara era muy raro que eso me pasara, pero ahora, con el simple hecho que me mire a los ojos, hace que mis mejillas se calienten.

-          Eso está muy mal, no puede salir así y menos sola! Sabe los peligros que hay en las calles de Valious?

-         Si, lo ce, pero ya estoy cansada de estar encerrada todo el tiempo, necesitaba conocer el mundo, tan siquiera mi propio reino, no podía vivir encerrada en Palacio toda mi vida. He visto a las personas de halla fuera, no tienen cosas que yo si tengo, muchos viven en la pobreza, en las calles, muchos niños huérfanos, orfanatos sin recursos y a mi me sobran esas cosas, es mi pueblo yo tengo la obligación de ayudarlos.

-         Lose! Y tiene razón, yo la ayudare de ahora en adelante, esta bien? – el me miraba atento.

Asentí.

-         Ahora, hay que dejar de hablar de eso, quieres? Qué te parece si hacemos unas carreras? –le sonreí antes de que hiciera que Belle corriera lo más rápido hacia dentro del bosque.

Mire para atrás para ver si Andrés me seguía, estaba un poco lejos así que desaceleré un poco el paso. Belle empezó a correr como loca, relincho horriblemente, parecía asustada y yo también, iba demasiado rápido y cada vez entrabamos mas y mas al bosque.

-         Andrés, Andrés!!! – grite desesperada, cerré los ojos tenía miedo de que de un momento a otro nos estrelláramos, Belle iba demasiado rápido. Belle paro de golpe, relincho y se paro en sus dos paras traseras, haciendo que yo cayera al suelo. Vi lo que le había asustado.
Un enorme Trol estaba parado enfrente de nosotros, estaba aterrada y Belle ya había perdido el control, el Trol media fácil como 3 o 4 metros era gigante.

Intente pararme pero no podía, sentía un dolor desgarrador en la rodilla. Me estaba sangrando. Gemí.


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Gracias por leer chicas,  sigan me! para poder saber que me ven y que siguen mi nove plis! para poder seguirla!


Bueno gracias por leer chicas:)

viernes, 3 de junio de 2011

Annia - Capitulo 4 - Equitación

La cabeza ya no me daba tantas vueltas pero aun estaba mareada. Sentía que me movía pero no estaba caminando. Empecé a inhalar un aroma exquisito, muy varonil y adictivo, olía demasiado bien y me estaba embriagando con ese olor poco a poco.
Empecé a abrir poco a poco los ojos, para ver de dónde provenía ese olor y me encontré en los brazos de Andrés, el me sostenía con sus fuertes brazos y yo estaba acostada en su pecho y mis manos estaban en su cuello, íbamos entrando a mi habitación. El me dejo con cuidado en la cama.

-         Se encuentra bien? – me pregunto un poco preocupado.

-         Si, ya me siento mejor – trate de sonreír un poco – que fue lo que paso? Nada mas recuerdo cuando me tomaste de las manos y de ahí nada… – me dije un poco apenada.

-         Te desmallaste – dijo un poco serio.

-         Otra vez? – deje caer me cabeza en la almohada, con un poco de frustración. No me gustaba cuando me pasaban este tipo de cosas.

Silencio.

Andrés tenía su mirada fija en el suelo.

-         Princesa – rompió el silencio – creo que me debería ir del castillo, le estoy haciendo daño, estoy volviéndola débil, me eh fijado como no tiene las mismas fuerzas cuando esta junto a mí y yo no puedo permitir eso, por lo que me han dicho yo podría matarla algún día – sus ojos se fijaron en los míos.

-         Irse? – por alguna razón no podía asimilar lo que acababa de decir, algo dentro de mi me decía que no se fuera, que lo necesitaba.

-         Creo que será lo mejor.

-         Pero tú y yo debemos estar juntos – no sé por qué dije eso pero lo dije, me sorprendió tanto a mi como a él mis palabras, me sonroje y baje la cabeza. – Me refiero lo que Amroo dijo, que desde ahora no podríamos vivir uno sin el otro. – seguía roja, volví a mirarlo, el me veía minuciosamente con una sonrisa en su rostro.

-         De que te ríes? – pregunte un poco enfadada.

-         Nada, perdone el atrevimiento pero es que se ve hermosa sonrojada – hizo una pequeña risita y mis mejillas se empezaron a calentar mas.

 Voltio la cara hacia otro lado, tapándome la cara y aventándole un cojín. Qué pena!

-         Hey! No se ponga así, se ve muy bonita! – eso hizo que mis mejilla hirvieran.

Me entrego el cojín que le había aventado.

-         Entonces te quedaras? – le pregunte.

-         Solo si usted me lo pide – me sonrió.

-         Si, quédate – le devolví la sonrisa.

-         Bueno, me tengo que ir, necesita descansar – dijo levantándose de la cama y dirigiéndose a la puerta.

-         Espera – lo detuve y él se voltio – quería preguntarte que si querrías ir mañana conmigo a cabalgar? – pregunte un poco apenada.

-         Claro – sonrió y con eso salió de la habitación.

sábado, 21 de mayo de 2011

Andrés - Capítulo 3 – Prácticas parte 3

Siento no haber escrito ´por un buen tiempo pero estuve muy atareada y con muchas cosas en la cabeza, lo siento, pero les prometo que escribire mas seguido, GRACIAS POR LEER:)




-         Hay Benn como dices esas cosas – dijo Annia finalmente aun con las mejillas coloradas y con una pequeña sonrisa nerviosa – No, no lo somos – me había encantado ese gesto, se ponía tan linda cuando se sonrojaba. – Bueno Benn ve a jugar – le dijo aun apenada, yo solo sonreía.

Benn lo hizo, agarro su juguete que le había regalado la princesa y corrió hacia el jardín.

-         Siento haberte hecho pasar por este vergonzoso momento – dijo con la cabeza agachada y esquivando mi mirada.

-         No te preocupes, se ve que es un buen niño – dije.

-         Si, lo es, Benn es muy tierno, no sé cómo sus padres lo pudieron abandonar siendo tan pequeño – dijo con un tono de tristeza.

-         Lo abandonaron? – pregunte.

-         Si, lo dejaron en un callejón, cerca de un bote de basura, el era apenas un bebe, tenía 2 meses cuando lo encontré y lo traje aqui – dijo, aun un poco triste.

-         Lo encontraste? – dije – ósea que ya llevas más de 5 años saliendo del castillo sin que nadie lo sepa. – me acerque a ella de un impulso, ella lo noto y se tenso, se alejo un poco.

-         Si,  solo Aldara, mi dama de compañía sabe esto, por favor te ruego que no se lo cuentes a nadie y menos a mi padre – imploro.

-         No te preocupes princesa no se lo diré a nadie, pero con una condición – dije.

-         Cual?

-         Que me deja acompañarla cuando salga, no puedo permitir que siga saliendo sola, cuando hay criaturas que la quieren en su poder.


Ella vaciló un poco pero al fin accedió.

Volvimos al castillo, la ayude a traspasar la muralla del castillo y yo entre por la puerta, ya que me habían visto salir.  

Me encontré con Amroo en el camino.

-         Muchacho! Te eh estado buscando por todas partes! Dónde estabas? – pregunto un poco alterado y enojado.

-         Este… - titubee – fui a buscar mi espada con un amigo, el me la arreglo – le enseñe mi espada.

El puso una cara de serio y observo la espada por un segundo.

-         Es una espada muy poderosa – dijo al fin – bueno – cambiando de tema – tenemos que buscar a la princesa, no está por ningún lado! – grito.

-         Yo iré a buscarla no se preocupe – dije.

-         Está bien, los espero en el patio central, no se tarden!

Asentí y me fui corriendo al cuarto de la princesa, hay toque la puerta.

-         Quien? – se escucho su voz desde adentro.

-         Andrés – exclame.

Ella abrió la puerta, ya tenía un vestido color rojo sangre con un poco de encaje dorado en los bordes que acentuaba su figura, su pelo suelto caía hasta la parte baja de su espalda y traía su tiara de oro con rubies rojos, se veía hermosa.

Sonreí al verla y ella me devolvió la sonrisa, tartamudee un poco al querer hablar.
-         Amroo… nos… busca – logre articular.

-         Ok – ella lo noto eh izo el mismo gesto hermoso, se puso colorada y rio nerviosamente.


Caminamos por los pasillos del castillo juntos hasta llegar al patio central.

-         Ya se habían tardado, estaba a punto de ir a buscarlos – dijo Amroo un poco molesto.

-         Pero ya estamos aquí, de que querías hablar con nosotros? – pregunto la princesa.

-         Bueno, necesitamos que entrenar – dijo Amroo mas pacientemente.

-         Entrenar? – el ceño de Annia estaba fruncido.

-         Para poder estar juntos – Annia y yo intercambiamos miradas – sin que se hagan daño, necesitan aprender a controlarse, a controlar sus poderes. Para eso necesitan entrenar, se los iré explicando poco a poco, pero ahora vamos a empezar – dio unas palmadas.

-         Necesito que los dos cierren los ojos – obedecimos – que estén relajados, no se muevan, no piensen en nada – así estuvimos como por un minuto – ahora necesito que controlen sus emociones, nivélense, su mente es muy poderosa – lo decía muy despacio y en susurros, ahora lentamente abran los ojos.

Me sentía realmente relajado y con una paz interior impresionante, suspire.

-         Ahora Annia quítate los guantes por favor – Annia obedeció – Andrés, toma a Annia lentamente de las manos.

Annia me miraba a los ojos fijamente y me dedico una pequeña sonrisa, con cuidado agarre su mano izquierda sentí una corriente eléctrica atravesar mi cuerpo. Ella se estremeció ante mi contacto y yo la solté rápidamente.

-         No tengan miedo, todo estará bien – dijo Amroo observándonos detenidamente.

Yo volví a agarrar su mano izquierda con sumo cuidado, ella volvió a estremecerse pero con menos fuerza, pero esta vez no la solté y agarre su otra mano. Ella cerró los ojos y note que le temblaban las rodillas, se notaba débil, pero yo en cambio me sentía más fuerte que nunca. No quería lastimarle.
-         Suéltala – ordeno Amroo de repente.

 Yo la solté y ella se desvaneció en mis brazos, la agarre con fuerza de la cintura.

-Tráela aquí – me apunto a una banca de piedra, la cargue y la puse cuidadosamente allí. Se veía tan débil, como una muñeca de porcelana que se podía romper en cualquier momento, me dio ganas de abrazarla con fuerza, de protegerla de todo.
-Está bien? – pregunte alarmado.
- Si, pero corre, vuelve a agarrarla de las dos manos – yo obedecí rápidamente – ahora pásale toda su energía que se acumulo con la tuya, hazlo con tu mente, aprende a controlar tu energía, a manejarla.
Con mi mente empecé a pasarle toda la energía posible, me ordenaba a mi mismo que se pasara rápido pero no era como yo esperaba.
Ella poco a poco fue abriendo los ojos.

-         Ya puedes soltarla – dijo Amroo – hiciste un buen trabajo, sabes cómo controlar tu cuerpo, pero hay que practicar mas.

La princesa se incorporo cuidadosamente en la banca.
-Estas bien? – le pregunte angustiado por ella.
- Si, no te preocupes – me dedico una pequeña sonrió eh intento pararse. – Cuidado.
Estuvo a punto de desplomarse nuevamente pero la sostuve. Ella agarro su cabeza entre sus manos.

-         Solo estoy un poco mareada – dijo aun con sus manos en la cabeza.

-         Sera mejor que la lleves a su cuarto – dijo Amroo – es normal es la primera práctica, esto ira pasando cuando puedan controlar mejor su energía.


-         Ok – dije cargándola delicadamente, no quería que se mareara aun más. Ella dio un pequeño jadeo. – lo siento, estas bien? – ella solo asintió y coloco sus manos alrededor de mi cuello, después coloco su cabeza en mi pecho cerrando los ojos.

-         Yo mas al rato pasare con cada uno, les daré unas pócimas para que no se sientan así. Andrés mas al rato tal vez también te sientas débil, pasaste muy rápido de tener mucha energía a lo normal.

Yo solo asentí y me dirigí hacia el castillo.


Andrés - Capítulo 3 – Prácticas parte 2

Levanto la cara y me miro, era ella, Annia!.
Puso los ojos como plato y abrió la boca.

-         Andrés!, que hace aquí? – pregunto alarmada.

-         Creo que la pregunta es qué hace usted aquí princesa?, no debería estar en el castillo?

-         Andrés, por favor no digas nada a mi padre – suplico.

-         Descuide, no diré nada, pero que hace aquí? La ciudad es muy peligrosa para usted.

-         Escucha Andrés, se lo diré en el castillo, pero por favor no diga nada a mi padre, por ahora tengo que irme, nos vemos en el castillo – dijo acomodándose la capa.

-         Espere, no puedo dejarla ir sola, yo voy con usted – dije firmemente.

La princesa demoro al responder, pero accedió.

Nos dirigimos a una casa hogar en el centro de la ciudad, no entendía por qué estábamos hay. Ella toco el timbre y una señora grande abrió la puerta.
-         Princesa!, pensamos que ya no vendría – la señora la abrazo – los niños preguntaron mucho por usted ayer.

-         Si, lo siento, es que ayer no pude venir – pero hoy ya estoy aquí y les traje a los niños una sorpresa.

-         Oh! No se hubiera molestado, los niños son felices con solo verla, usted es tan buena. Venga pase.

Annia paso, y yo me quede afuera, ella voltio y me dijo.

-         Ven, vamos –  sonrió, me agarro la mano con sus guantes de cuero negro y me jalo hacia la casa.

Entramos la casa era grande pero un poco vieja, tenía muchos sillones y pequeñas mesitas, había pequeños juguetes tirados por el suelo.
Salimos a un gran patio, hay había pequeños niños jugando.

-         Niños, adivinen quien vino – dijo la señora con una gran sonrisa.

Los niños luego, luego que vieron a la princesa corrieron hacia ella. Ella abrazo a cada uno de los niños, se veía muy contenta y feliz.

-         Les traje una sorpresa! – dijo la princesa y les empezó a entregar a los niños, pequeños juguetes.

-         Gracias! – dijeron todos los niños.


Nos quedamos un rato jugando con ellos, después nos sentamos en las escaleras del patio.


-         No son tan tiernos? -  me pregunto refiriéndose a los niños.

-         Si, son muy alegres y se ve que la quieren mucho – ella sonrió.

-         Vamos a hacer una cosa va? – Asentí – tú me hablas de tu, y yo te hablo de tu.

-         Pero usted es la princesa, no le puedo llamar de tu – replique.

-         Si puedes, no me gusta que la gente me hable de usted – dijo firmemente pero con la sonrisa angelical todavía en su rostro.

-         Está bien  -  accedí.

Se le dibujo una sonrisa realmente angelical en su rostro. Wow! Era realmente hermosa.

-         Annia – me tendió la mano, como para volverse a presentar, tenía sus guantes negros de piel.

-         Andrés – sonreí. – puedo hacerte una pregunta? – acepto – porque ahora cuando te toco, no te pasa nada?, no me malinterpretes, quiero decir que…

-         Si, te entiendo, es que estos guantes me los dieron especialmente para eso, para poder tocar a las personas, estos impiden cualquier paso de energía.


Un niño pequeño como de unos 2 o 3 años, corría hacia nosotros y abrazo fuertemente a Annia.

-         Hola David! Como haz estado pequeño? Annia lo sentó en sus piernas.

-         Bien! – dijo con una voz aguda, le dedico una sonrisa a Annia. El pequeño niño voltio a verme y se puso serio – el es tu novio? – pregunto señalándome con su pequeño dedo índice.

Annia y yo intercambiamos una mirada de sorpresa, sus mejillas se empezaron a tornar carmesí y desvió la mirada. El silencio se prolongo, creo que los dos esperábamos que el otro respondiera, el pequeño niño nos miraba simultáneamente con ojos impacientes esperando su respuesta.

martes, 26 de abril de 2011

Andrés - Capítulo 3 – Prácticas parte 1

Me dieron un cuarto al lado de la princesa, era muy grande, claro no más grande que el de la princesa, pero era muy amplio.

Me acosté en la cama y mire hacia el techo, empecé a analizar todas las cosas que habían pasado en el día, lo cual habían sido muchas!.
Yo la cura de la princesa?, yo?, el chico de pueblo sin familia?, el complemento de la princesa?, no podía creerlo, pensé que mi vida era miserable hasta que me volví caballero, ese era mi gran sueño desde pequeño, pero cuando murieron mis padres, mi tío me adopto y me puso a trabajar de carpintero junto con él, después de que el murió decidí cumplir mi sueño y me vine a vivir  a Valious para volverme caballero.

Había oído hablar de la princesa, que tenía unos poderes impresionantes y una hermosura inigualable pero se quedaron cortos, era la muchacha más bella que había visto en toda mi vida, con cabello marrón hasta la cintura, unos grandes y hermosos ojos color esmeralda, piel blanca, de facciones finas, con unos impresionantes labios color carmín. En pocas palabras la mujer más bella.




Ala mañana siguiente, llamaron a mi puerta para decirme que el rey quería verme. Me puse un poco nervioso, será que me despediría? No, no creo, bueno quien sabe, con lo que paso ayer, todo puede pasar.
Al principio no iba a aceptar cuidar a la princesa, ya que yo quería ir a las batallas y defender a Valious, que me dieran un gran título de caballero, y quedándome cuidando a la hija del rey no era la mejor forma de hacerlo, pero el rey hablo con migo y final mente me convenció, pero ahora pasa esto! Aún sigo confundido, no entiendo mucho lo que real mente está pasando.

“Pase” dijo el rey, y yo pase por las puertas de caoba.

-         Buenos días su majestad – hice una reverencia.

-         Buenos días Andrés, siéntate muchacho -  me señalo el asiento de enfrente y yo lo hice.

-         Escucha Andrés, quiero platicar contigo de mi hija, ella y yo hemos sufrido mucho desde la muerte de su madre, ella trata de hacerse la fuerte, pero la he visto innumerables veces llorar en su cuarto sola. – tenia melancolía en sus ojos – Como ya sabrás ella es la única que puede abrir el portal de los 7 reinos, esto lo habíamos mantenido en secreto por bien de mi hija, pero hace exactamente un año el secreto fue revelado, y ahora todos están en busca de Annia para obtener el diamante – el rey guardo silencio  – yo, me moriría si la perdiera, ella es lo único que tengo – salió una lagrima de sus ojos – por eso necesito que la protejas, he estado observándote, eres muy buen caballero, por eso te elegí para protegerla, sé que estas muy capacitado. Pero ahora con lo que acabas de saber quiero preguntarte si quieres quedarte aun, no tienes ningún compromiso y ten la seguridad de que dices que no seguirás siendo caballero.

-         Escuche yo…

-         No me digas ahora, piénsalo y luego me dices, está bien?, también necesito que hables con Amroo, el té podrá decir mejor que es lo que está pasando, más al rato te buscara el, mientras puedes ir a dar una vuelta por el palacio. – me sonrió amablemente

Yo asentí y salí de la gran habitación.

Camine por los grandes y largos pasillos del castillo hasta llegar al jardín central y me senté debajo de un gran roble...

Después de un rato, decidí ir a ver a Daniel, esperaba que tuviera mi espada lista.
Toque su puerta y Daniel abrió.

-         Andrés! Sabía que vendrías! Pásale! – me saludo.

-         Hola Daniel. – le devolví el saludo.

-         Como haz estado?, Como te va cuidando a la hija del rey?, es tan bonita como dicen?

-         Ni te imaginas!, la palabra “bonita” le queda corta, bueno saltando a otro tema, tienes lista mi espada? – le pregunte.

-         Más que lista, ya está reparada, parece como nueva. – Daniel se dirigió hacia el interior de su casa y trajo consigo mi espada.

-         Wow!, si quedo como nueva, muchas gracias, hermano, bueno ahora me tengo que ir, después nos vemos – me despedí.

-         Adiós hermano – se despidió.

De regreso al castillo, sin querer choque con alguien por andar de distraído. La persona cayó al suelo.

-         Esta usted bien? – le ayude a levantarse, traía una gran capa negra que cubría su cara.

-         Si, descuide, estoy bien -  dijo, yo conocía esa voz.

-         Princesa? – pregunte.

lunes, 25 de abril de 2011

Annia - Capitulo 2 - La cura Parte 3

Andrés me dejo en mi cama pero sin soltarme la mano, él se encontraba arrodillado al costado de mi cama. Amroo y Calio trataron de apartarlo pero yo los detuve, todavía no recuperaba todas mis fuerzas.

-         Princesa necesitamos el que se aparte para poder revisarla.

-         No! Todavía no – dije lentamente y  cerré los ojos.

Amroo se dirigió al otro lado de la cama y se arrodillo, me tomo de la mano y cerró los ojos y yo también lo hice. Yo ya me sentía mejor, Amroo me había trasmitido un poco de su energía.

Al abrir los ojos lo primero que vi fueron los sinceros ojos color avellana de mi nuevo guarda espaldas, el me sostuvo la mirada y me dedico una sonrisa tímida.

-         Esta usted bien? – me pregunto con el ceño un poco fruncido.

Yo asentí y le devolví la sonrisa también un poco tímida.

-         Pero que ha pasado? – exclamo mi padre todavía preocupado, moviendo los brazos en el aire – hija te encuentras bien? – se me acerco.

-          Es el – dijo Amroo viendo seriamente a Andrés - Fue un bajón de su energía muy fuerte provocado por el, esto nunca le había pasado, él fue el causante – Amroo voltio a ver a mi padre y me soltó la mano, él estaba muy serio.

Andrés tenía los ojos como platos, no entendía nada.

-         Nunca te había pasado esto con otra persona? – Amroo prosiguió.

Yo negué con la cabeza. Nunca se me había bajado la energía tan rápido y fuerte con ninguna otra persona.

-         El irradia una energía muy fuerte, una energía débil como la de la princesa fue succionada con facilidad, aparte de que la princesa no ha tomado las pócimas que le di para subir su energía – me miro severamente, y yo enrojecí – eres un joven muy valiente, de gran corazón, estas muy capacitado para cuidar de la princesa, pero a la vez eres una amenaza, podrías quitarle la vida en un abrir y cerrar de ojos, pero podrías dársela de la misma manera -  Amroo se paró y camino hacia el.

Mi guarda espaldas seguía con la misma cara de no saber qué está pasando.

-         Pero yo no hice nada para lastimarla. – exclamo Andrés.

-         Lo sé, porque tú eres  el complemento de la princesa, tú eres su cura. -  Amroo seguía con una cara seria.

-         Mi cura? De verdad? – No podía creerlo tantos años buscando la cura de esta “bendición” que hasta ya no creía que existiera y que estaba condenada a morir.

-         Si es el pero  del mismo modo que puede curarte también puede que mueras junto a él, si no pueden controlarse. -  La cara de mi padre estaba seria y pensativa.

-         Entonces que debemos hacer? – pregunto mi padre.

-         Lo mejor sería que se quedara junto a la princesa, si lo alejan ahora de ella sería contraproducente, sus almas después de tantos años al fin se juntaron, ya no pueden vivir uno sin el otro. – Andrés y yo intercambiamos miradas. – por ahora necesitan descansar los dos, ha sido un día agotador para ambos, los dos se sentirán débiles cuando se alejen, traten de evitarlo, mañana hablare con ustedes.

-         Andrés, te asignare una habitación alado de la de mi hija, creo que será lo mejor – Andrés asintió.


Creo que hoy defraude a los niños del orfanato, no voy a poder ir con ellos como están las cosas, esperare hasta mañana a ver qué pasa.


A mí ya no me dejaron pararme ni un solo momento de la cama, decían que tenía 
que descansar lo más posible, pero yo ya me sentía bien.

Después de un rato nos dejaron a Andrés y a mí solos, me pidió que le explicara qué es lo que había pasado.
-         Pues mira, yo soy la única persona que puede abrir el portal para encontrar el diamante de los 5 reinos, tengo muchos poderes pero también muchas debilidades, la más fuerte es que las personas me toquen por mucho tiempo, eso podría acabar con mi vida. Cuando me tocan mi energía se va con ellos, pero contigo es diferente, contigo mi energía y mis fuerzas se van más rápido. – el me escuchaba atento – Hemos tratado ve buscar una cura para mí en todas parte, pero sin resultado alguno, tenía que buscar a una persona que fuera mi complemento, pero de tanto buscar me arte haci que resigne a morir con el tiempo. – el me miraba un poco serio.

El silencio se sostuvo en mi habitación.

-         Me han preparado mucho para este encuentro sabes? – sonreí – no puedo creer que haya sido de esta manera tan sorpresiva.

-         Ósea que yo soy su cura? – pregunto

Asentí.

-         Pero ahora quiero saber si después de decirte esto todavía piensas quedarte? – mi cara se tornó seria. Por un lado me aterraba la idea de que se fuera, estuve tantos años buscando una cura y al fin la tenia al frente mio, pero era su decisión. 



-         Claro que si princesa – me dedico una sonrisa que me estremeció por completo.